El iPad, la nueva criatura de Steve Jobs, ya está aquÃ. Y su presentación en sociedad, lejos de silenciar el ruido mediático, ha abierto de nuevo el debate: está a la altura de las expectativas que habÃa generado?
Tras años de rumores, Apple ha presentado finalmente su largamente esperado iPad, un tablet que pretende llenar el hueco existente entre el iPhone y los MacBook a través de una versión hiperdesarrollada del primero que combina lo mejor de ambos diseños: el frontal multitáctil del iPhone con la parte trasera de aluminio de los MacBook.
En lo que a especificaciones técnicas se refiere, el iPad se apoya en un procesador de 1 GHz de velocidad desarrollado por la propia Apple al que han denominado A4 y que ofrece toda la potencia necesaria para ejecutar este iPhone OS con esteroides de forma suave y fluida en una pantalla LED de 9.7 pulgadas de 1024×768 pÃxeles de resolución (la pantalla utiliza tecnologÃa IPS para ofrecer un mayor ángulo de visión y tiene 132 pÃxeles por pulgadas). Disponible en capacidades que van desde los 16 a los 64 GB, el iPad cuenta con acelerómetro, brújula, GPS, altavoz, micrófono y conectividad inalámbrica WiFi 802.11n y Bluetooth 2.1+EDR que se amplia con un segundo modelo a la opción 3G.
FÃsicamente el iPad es realmente delgado. Tan solo 1,32 cm de grosor en el punto máximo (sus bordes son redondeados para que podamos sujetarlo de un modo más cómodo) y un tamaño de 24,28 × 17,87 cm. El peso tampoco es un problema, 680 gramos para la versión estándar y 730 para el modelo con conectividad 3G.
Más allá de la locura general (que ha sido cuantificado), algunas voces empiezan a hacer un análisis crÃtico. Entre las cosas que se echan de menos: entradas para USB y tarjetas de memoria, incapacidad para reproducir Flash, vÃdeos a 1.080 pÃxeles o para ejecutar diferentes tareas a la vez.